Yesenia Then rompe el silencio tras las investigaciones de Nuria Piera sobre su ministerio
SANTO DOMINGO — La discusión sobre cuánta transparencia deben ofrecer las iglesias respecto al manejo de sus recursos volvió a encenderse en República Dominicana, luego de que la periodista Nuria Piera difundiera una serie de reportajes centrados en el Ministerio Internacional Soplo de Vida y en el patrimonio personal de su líder, la pastora Yesenia Then.
Ante las preguntas que surgieron sobre las finanzas del templo, el nivel de vida de quienes lo dirigen y los negocios comerciales asociados a la organización, Then salió a hablar públicamente, generando una ola de reacciones tanto entre sus seguidores como en redes sociales.
Qué puso en duda la investigación
Los reportajes de Piera abordaron varios frentes del funcionamiento del ministerio:
Manejo del dinero: se comparó lo que aportan los fieles mediante donaciones con la compra de propiedades y bienes costosos, y se planteó si existe una separación clara entre las actividades religiosas sin fines de lucro y los negocios vinculados al templo, como locales comerciales y de comida.
Enseñanzas y cobros: también se cuestionaron algunas prácticas que la pastora promueve en sus prédicas, junto con los costos que cobra su programa de formación de líderes.
Cómo respondió Yesenia Then
En lugar de entrar en un intercambio directo punto por punto, la pastora prefirió hablar desde su rol espiritual, apoyándose en la idea de que actúa dentro de la ley y con las cuentas en regla.
En sus mensajes a la congregación, Then afirmó que su iglesia opera conforme a la normativa vigente y que estaría dispuesta a mostrar la contabilidad si alguna autoridad se lo solicitara. También le restó importancia al impacto de las críticas mediáticas, transmitiendo a sus fieles que ningún ataque externo puede afectar su estabilidad ni su misión mientras tenga claro su propósito. En ese sentido, dejó saber que nadie logra imponerse sobre alguien que no se lo permite, insistiendo en que prefiere invertir su energía en el crecimiento espiritual de su gente y en las labores sociales del ministerio, en lugar de responder directamente a sus críticos.
Un debate que sigue abierto
Lo ocurrido entre el trabajo de fiscalización de Nuria Piera y la defensa que hace Yesenia Then de su autonomía como líder religiosa dividió las opiniones en el país.
Hay quienes respaldan las investigaciones periodísticas, argumentando que cualquier institución que recibe grandes sumas de dinero de sus donantes tiene la obligación ética de rendir cuentas de forma clara. En la otra orilla, buena parte de sus seguidores defiende que los pastores tienen derecho a un sustento digno y cuestiona la forma en que se les expone públicamente.
La polémica no se ha cerrado y ya se perfila como un caso de referencia sobre hasta dónde llega la línea entre la fe, el manejo de negocios y la transparencia que exige la sociedad a este tipo de organizaciones.